domingo, 20 de septiembre de 2009

AÑO NUEVO JUDIO

Anoche, sábado, fue el Año Nuevo Judio y fui invitada a cenar a la casa de los padres de mi Homestay mom, Pam. La foto del partido es porque antes de la cena, vimos la final Aus-NZ de rugby por TV (esta foto es para vos, Santi B.), los aussies perdieron 41-6. Desolación!!!
Esta es la familia de Pam. Ella es la que está de pie al fondo, en la izquierda. Las personas mayores son sus padres, el hermano, la cuñada, las sobrinitas, y la familia de la cuñada que vino de Sudáfrica. Tanto Pam como su familia son todos de Johanesburgo y viven en Australia hace algo más de 15 años.

La mesa de Año Nuevo


Universidad

Una de las entradas a la Universidad, en clase (no todos) y con teacher filipina.





TARDE, pero finalmente...

La parada del bus que me lleva a la estación, vacía porque acababa de perder los tres que pasaron antes. Y dentro del bus (generalmente está lleno, pero siempre confortable)


Mi departamento desde afuera y mi calle






Este es el lugar donde vivo en Sydney. El living, cocina, balcón y mi dormitorio. Me quedan pocos días aquí

























jueves, 17 de septiembre de 2009

Two months!

El blog cumplió ayer -aquí en Sydney, porque todavía es 16 allá por mis pagos- dos meses.

No es novedad escribir que pasaron volando, pero así ha sido.

Sin embargo hoy puedo recordar con la misma intensidad la tarde en que busqué la primera foto para intentar transmitir mis sentimientos.

Y en esa misma foto me reencuentro ahora, tiempo después, cuando mis pies pisan otras playas y mis ojos miran otros horizontes.

Aún me reconozco en esta necesidad de extender mis brazos; aún me reconozco en este deseo de dejarme llevar por la intensidad del viento.

He comprendido que no importa con quién ni tampoco hacia dónde, he aprendido a saber que siempre podré, en la medida en que abra mis manos hacia la inmensidad sin temor a perderme en el vacio.

lunes, 14 de septiembre de 2009






Para cerrar con broche de oro esta semana viajera, tuve la suerte de que me llevaran de paseo hacia el Valley. La invitación vino por parte de la argentina que conocí aquí: Laura, casada con un australiano. El tour en auto fue hacia Bowral -hacia el sur de Sydney- Kangaroo Valley, Kiama -sobre la costa y regresar por las playas hacia Sydney.


















Algunas fotos, poquitas para no cansarlos. Fue un día lindísimo, con poquito español ya que Michael, el esposo de Laura, entiende pero no lo habla. La divina con sombrerito rosa es Sophie y conversar con ella me valió dos o tres meses de curso intensivo (la pajarona con el otro sombrero, me).

sábado, 12 de septiembre de 2009

People: I was into the sea today!!!

Sólo un ratito porque para mi gusto estaba helada, pero qué placer. 28º en Sydney ¡beach, beach and a lovely day!

viernes, 11 de septiembre de 2009

Desde The Spit hasta Manly

Hoy en lugar de clase, se organizó una excursión a The Royal Botanical Gardens. Como ya fui tres veces desde que llegué (¿pueden creer que mis classmates chinos y japos no fueron nunca?), me dio pereza hacer este programa de nuevo; me dio pereza además la "excursión escolar", aunque sea una buena oportunidad para practicar el inglés con otras clases y otros teachers... Conclusión: logré vencer mi "deber ser" y me borré por un paseo mejor, ya que me habían dicho que, cuando pudiera, hiciera la caminata desde The Spit Bridge hasta Manly, algo más de 6k, bordeando el mar.

Igual les puedo contar que el tema de la "excursión", además de las flores, iba a ser The Flying Foxes. Suena a mariposas, pero son murciélagos aunque más lindos que los que conocemos, si les cabe el adjetivo. Hay miles de ellos en Sidney, especialmente en The Botanical Gardens. Por un lado se los protege porque ayudan a la reforestación y al medio ambiente, por otro lado es tanto lo que se multiplican y la incidencia en el daño que causan a las plantas y a las flores que se han convertido en un problema, uno de los "arduas" cuestiones a resolver que tienen en lista los australianos.
Cuando estuve por allí, sin saber tanto del tema, les saqué algunas foto mientras rogaba que esas cositas que colgaban a montones en cada árbol y sobre mi cabeza no se movieran de su lugar.

Como para mi paseo (la rateada, bah) me olvidé la cámara, voy a tener que escribir un poco y la verdad: estoy bastante vaga...
Pensaba en que debía encontrar palabras y prometo que surgieron muchas en ese momento y que ahora, al tratar de recrearlas me es trabajo. Puedo escribir: intenso silencio, apreciada soledad, increibles y profundas sensaciones; subir y bajar por senderos en los que solo crucé enormes lagartijas que corrían asustadas al sentir mis pasos. En algún punto me encontré con una pareja que había descubierto un puercoespín confundido entre la vegetación; les agradecí, no lo hubiera visto sin su ayuda.
La caminata me llevó casi cuatro horas tomándome el tiempo para disfrutar de las vistas panorámicas desde los acantilados, para sentarme a escuchar y a oler, para explorar alguna playita perdida, o para simplemente meditar. Fue un buen día y durante el regreso, by ferry, supe que voy a extrañar este lugar.