Un velero al fondo, de los antiguos, y yo -mirar con benevolencia que es la primera tomada de sol- disfrutando.
Un domingo increible, sol pleno, 28º, playa... sí, también nosotros tenemos veranito en agosto, pero ¡Nos falta el mar y tener cerquita estos lugares!
Un placer y antes de regresar unas rabas y un pescado de por acá con vegetales. Les cuento para compartir porque sé que los que leen son buena gente y no son capaces de envidiarme. Je!!! Mañana, y si les es consuelo, otra vez a clase!



