miércoles, 12 de agosto de 2009
Y LO TENGO QUE COMPARTIR...
Me lo volvieron a decir, aquí en Sydney, y fue una empleada de un negocio... que me parezco a Jennifer Aniston. Jajaja!! lo comento porque me lo dijeron varias veces por los pagos, algunos lo sabenl y por supuesto siempre me maté de risa. ¿Dónde estás, Brad?!!!
SIGO VIVA!

Sí, sigo viva y no paro. Ayer volví al Museo de Arte de Sydney, pero con mis compañeros de curso. Después hubo que preparar una presentación y nos elegimos para trabajar juntas con una de mis compañeras chinas. Trabajamos sobre un cuadro de un pintor chino, muy famoso en este momento. Zhang Xiaogang- pueden buscar solitos en google, yo colaboro con una imagen. Y más tarde un extenso almuerzo con mi compañera mexicana que es una delicia.
Y por la noche, cena en un restaurante español, que resultó ser de un argentino bien porteño, con un grupo pseudo jazz-melódico de una cantante "japonesa". ¡Extraña mezcla, programa ecléctico!
lunes, 10 de agosto de 2009
CÓMO TE HUBIERA GUSTADO, NACHO
Lunes por la noche, un nuevo concierto en el Conservatorio de Música; pero esta vez un trío de jazz: piano, drums and bass playing Bach, Debussy, Ravel, Bernstein y Duke Ellington... Nacho!!! lo hubieras disfrutado.
domingo, 9 de agosto de 2009
THE RACE
Escribí que lo conseguí, me fui a duchar y se apagó la compu.
Quería contarles que conseguí llegar. Los 14, enteritos corriendo; bueno con honestidad, salvo la gran subida que caminé, pero como casi todos. Es más al final de la subida había carteles "you beat the hill".
Por dónde empezar. Fueron muchas emociones y la carrera fue increible. Había más de 75.000 personas, todo superorganizado (pero en Bs.As. siempre fueron buenas también las organizaciones, qué tanto).
Las cosas curiosas que fui registrando:
Temprano, todos estábamos abrigados porque hacía frío. Pero un rato antes de largar la carrera, la gente empezó a quitarse los buzos, etc. y los tiraba, sí, los tiraba hacia los costados, donde cayeran, no importaba. No pude preguntar todavía cómo es el tema, pero durante la carrera había ropa por todo el camino. ¿la buscan después? ¿la tiran? ¿nadie la roba? Increible. Ya había visto que los que hacen surf dejan las zapatillas en la calle, y ahí están, nadie las toca.
Durante todo el recorrido había gente, familias enteras acompañando, pero además grupos de música: rock, solistas, grupos de jazz...
Muchísima, pero muchísima gente caminaba y no corría, lo que me liberó un poco de exigencia, ypor lo tanto había mucha gente grande. Había diferentes tiempos de salida para los diferentes grupos. A mí, color amarillo, me tocó al final. Al principio creí que era por la edad, y andaba con mi cartel medio oculto, pero también había gente joven en mi color. Así que cuando nos tocó empezar, y la largada era por una avenida en descenso, tuve por delante la visión de toda esa inmensa cantidad de gente delante, disfrutando la experiencia. Y sí, es muy emocionante, es una sensación profunda, no me sale otra palabra que "existencial", de conciencia de los otros y al mismo tiempo de uno mismo.
Extrañé a mis amigas corredoras: Ale, María José, Silvina; lo hubieran disfrutado un montón.
Cuando las tenga, porque yo no saqué, subo fotos.
Quería contarles que conseguí llegar. Los 14, enteritos corriendo; bueno con honestidad, salvo la gran subida que caminé, pero como casi todos. Es más al final de la subida había carteles "you beat the hill".
Por dónde empezar. Fueron muchas emociones y la carrera fue increible. Había más de 75.000 personas, todo superorganizado (pero en Bs.As. siempre fueron buenas también las organizaciones, qué tanto).
Las cosas curiosas que fui registrando:
Temprano, todos estábamos abrigados porque hacía frío. Pero un rato antes de largar la carrera, la gente empezó a quitarse los buzos, etc. y los tiraba, sí, los tiraba hacia los costados, donde cayeran, no importaba. No pude preguntar todavía cómo es el tema, pero durante la carrera había ropa por todo el camino. ¿la buscan después? ¿la tiran? ¿nadie la roba? Increible. Ya había visto que los que hacen surf dejan las zapatillas en la calle, y ahí están, nadie las toca.
Durante todo el recorrido había gente, familias enteras acompañando, pero además grupos de música: rock, solistas, grupos de jazz...
Muchísima, pero muchísima gente caminaba y no corría, lo que me liberó un poco de exigencia, ypor lo tanto había mucha gente grande. Había diferentes tiempos de salida para los diferentes grupos. A mí, color amarillo, me tocó al final. Al principio creí que era por la edad, y andaba con mi cartel medio oculto, pero también había gente joven en mi color. Así que cuando nos tocó empezar, y la largada era por una avenida en descenso, tuve por delante la visión de toda esa inmensa cantidad de gente delante, disfrutando la experiencia. Y sí, es muy emocionante, es una sensación profunda, no me sale otra palabra que "existencial", de conciencia de los otros y al mismo tiempo de uno mismo.
Extrañé a mis amigas corredoras: Ale, María José, Silvina; lo hubieran disfrutado un montón.
Cuando las tenga, porque yo no saqué, subo fotos.
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